
Esta vez
me encontraste
a la diestra de la indiferencia
que ante el eco de tu risa autoadhesiva
admite ser el fraude de la religión
Te dije que dejaría al vendaval
tiritar en la intersección de mis años
Soñolientos
los marginales se dilatan
por los rincones del idilio
Se lo prometí
a la ausencia de tus mejillas
Jamás comprenderás las delicias de mi desgracia
Déjame destruir la luna
Y el amor será clausurado